23 de agosto de 2007

Capítulo 6: El advenimiento de los almorranos y el nacimiento de los héroes

Pezón-Woman, la superheroína que no importa cuántos jerséis lleve, porque siempre se le marcan los pezones, les sacó de la cárcel.

Al salir descubrieron que la raza de los almorranos, los hombres-almorrana, habían corrompido a toda la ciudad con su maléfico plan de dar soja gratis a todo el mundo. Su aspecto era repulsivo porque se asemejaba al Trident de fresa ácida.

- Los almorranos están cerca -dijo Franco– , será mejor que busquemos un disfraz.

Así, fueron al “Cortinglés” y pasaron desapercibidos ante las pérfidas tropas almorranas.

Los almorranos provenían del planeta Pí, que se encuentra a seis galaxias a la derecha de la Vía Láctea, justo detrás de una gasolinera. El planeta Pí es un lugar donde todo es azul marino y se asesina cruelmente a aquel que pinte con azul claro o azul muy oscuro. El gobierno del planeta Pí se rige por el Consejo de los Catorce Empleados de Rodilla y están permitidas las bodas gays, pero sólo entre gatos. En Pí el aire cuesta un dólar la onza, pero puede comprarse en Internet por la mitad, claro que tarda de seis a ocho semanas en llegar. Las tropas almorranas van vestidas con calzones en la cabeza, botas de montaña y trajes de plexiglás adornado con tapas de wáter.

Mientras tanto, Franco y Nano (se tira a la rana y al rano) se dirigían a la mística Torre de la Cebolleta, en busca del mágico Borrador del Poder, una goma Milán capaz de borrar el bolígrafo… Nano estaba aterrado.

- Esta es la única forma de derrotar a los almorranos -pensó–. Tendré que hacerlo.