24 de agosto de 2007

Capítulo 15: Pedos asilvestrados

- ¡Eh, eh! ¡Un momento…! Tú, Gnomo… ¿Qué cojones…? -Dijo Nano (sin duda el más marrano).
- Tengo información que os “IN- Teresa”… -Dijo Carod.
- Desembucha -dijo Código de Barras mientras se colocaba el sweater rosa.
- Pero antes veamos estos “Campos”… Sí… ¿No os parecen “IN-Tereluantes”? ¡Vamos! ¡No me canso de verlos “Día a Día”… Tenéis que…
- ¡Oh, no! -Dijo Nano- ¡No es más que un banner de 2005 con publicidad de Mª Teresa Campos!
- No... Yo sólo soy un humilde gnomo… ¡CORRILLO! ¡¡CORRILLO!!
- ¡Que me aspen! -Gritó Código de Barras- ¡Es cierto! ¡Salgamos de aquí!

Nano se metió a Código de Barras en el único agujero que tenía libre: la oreja izquierda, y corrió de espaldas (porque decía que así había mejores vistas) lejos de allí, siguiendo antento las indicaciones del ratón... Pronto aparecerían en Ñica-Ñica.

- ¿Qué hacemos aquí? -Preguntó Nano.
- ¿Recuerdas el tachón en la nota de SS Avión? -Susurró Código de Barras, ya que Nano le oía a la perfección estando en su oído–. Apostaría dos ruedas de queso brie a que se le avalanzaron las tribus indígenas de la zona en ese preciso momento....
- Lógico.

Avanzaron dos pasos... Uno más.

- Si no me follan las cuentas han tenido que traerlos aquí, al Pico del Pato -dijo Código de Barras mientras se daba un buen atracón de cera caliente-. Estas tribus de Ñica-Ñica están bajo la tutela del General Patón, un pato del tamaño de un guisante del tamaño de una alcachofa gigante.
- Tengo gases... -Musitó asustado Nano.
- Debemos darnos prisa... Verás... Dice la leyenda que para que el General Patón no vuelva a atemorizar a las gentes del pueblo de Ñica-Ñica, hay que ofrecerle en sacrificio... ¡Una lavativa!

En ese instante a Nano se le fue un atronador pedo que resonó con furia asesina en todo Ñica-Ñica y parte de Ñaca-Ñaca...